PARA LOS TRABAJADORES RADICALES EL CAMBIO DEBE SER LA POLITICA ECONOMICA

Frente al preocupante estado de realidad social y laboral que vive el país y en muchas de nuestras provincias, volvemos a manifestar la clara necesidad de producir cambios en las políticas económicas y sociales que se llevan adelante por parte del gobierno nacional, pero también cuestionando el accionar de muchos gobiernos provinciales.

Luego de casi 36 años de democracia , a los políticos (los que han tenido y tienen responsabilidades de gestión) les debería dar vergüenza, el no haber tenido la capacidad, generosidad y compromiso real con el país, para sentarse en mesas de diálogo, más allá de las diferencias de pensamientos y definir posiciones comunes, que se transformarán en políticas de Estado, para de una vez por todas iniciar el camino para combatir flagelos intolerables de nuestra realidad como la pobreza, desocupación, inflación, trabajo en negro, degradación de la educación, salud, seguridad, vivienda, sobre la cuestión energética, industrialización, etc., y abandonando las posiciones de intereses individuales, sectoriales y de verdades parciales. Por supuesto ese diálogo debería ser acompañado por los sectores del trabajo y la producción.

 

Vemos gobiernos que pasan de un extremo al otro, pero con similitudes. Por un lado venimos de la herencia de un gobierno peronista, conducido por el Kirchnerismo, que construyó todo un relato al cual lo mataba la realidad, una fiesta de ficción que luego los argentinos íbamos a pagar, donde no faltó la corrupción en niveles siderales, a la herencia de la actual gestión PRO que así como la anterior, aunque abiertamente y de manera potenciada gobierna en beneficio de los sectores más concentrados de nuestra economía  .

 

El cambio que debe producirse es en la política económica, no se puede dejar todo en manos del mercado, como decía Raúl Alfonsín “creemos que el mercado debe ser regulado por el Estado, porque el mercado no construye escuelas, ni hospitales, ni se ocupa de los que menos tienen”. En estos años vivimos una etapa de apertura de la economía (sin ningún tipo de protecciones puntuales a los sectores más débiles), la transferencia de recursos a grupos concentrados, de ingreso de capitales no para la inversión productiva, sino para la inversión financiera (la bicicleta), de gran endeudamiento externo, con una inflación en crecimiento, lo que produjo a la par la pérdida del poder adquisitivo de los salarios, con paritarias a la baja, un alocado ritmo de aumento de tarifas (con un discutible gradualismo, sin auditoría previa a las prestatarias y donde igual que en el gobierno anterior nunca perdieron ganancias, ni ponen ningún esfuerzo) con un crecimiento nuevamente en los últimos tiempos de la pobreza (32,72 % Pobreza - 6,59 % indigencia, más de 12 millones de argentinos / 46,8 % niños hasta 14 años en la pobreza) de la desocupación y la subocupación (volviendo a superar los dos dígitos por encima del 10% con más de 2 millones de desocupados), sin que se logre bajar , sino en un proceso contrario el trabajo en negro (siguiendo también los Estados en los distintos niveles siendo responsables de esta modalidad), con un cierre de más de 10.000 empresas (96% Pymes) y fábricas en los últimos 4 años (2871 Fábricas), esto solo teniendo en cuenta la economía formal y produciéndose nuevamente una ampliación de la brecha entre los más ricos con los más pobres, aumentando la desigualdad.

 

Ante este panorama no solo levantamos nuestra voz de alerta y reclamo, sino que nos organizamos, capacitamos y trabajamos para seguir aportando alternativas y propuestas de solución a cada una de las problemáticas que hemos mencionado, como también lo haremos en el sentido de ver de qué manera se insta, al sector del trabajo a involucrarse y dar respuesta a los cambios que en el mundo se vienen gestando por el avance tecnológico, además de seguir trabajando en mejorar las condiciones actuales del trabajador/a, impulsando problemáticas como por ejemplo la de violencia laboral, así como lo han hecho miembros de nuestra Organización en el último Congreso de la O.I.T.,entre otras.-

 

No  podemos tampoco dejar de expresar ,que no nos oponemos a los procesos de cambio que mejoren condiciones laborales o generen puestos de trabajo, pero así como hicimos en el pasado seguiremos rechazando planteos de Reformas Laborales que lo único que persigan sea la flexibilización, así como también rechazaremos intentos de Reformas Jubilatorias, que solo busquen el perjuicio a nuestros jubilados presentes y futuros.

 

Reiterando que cualquiera sea el signo político del que gobierne si avanza sobre derechos laborales y sociales legítimamente adquiridos, como trabajadores radicales vamos  estar como siempre, “Donde debemos estar”.-

 

Norma González

 

Secretaria Gral. Adjunta

 

 

Javier Varetto

 

Secretario General

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