ASSEFF: "HAY QUE RESTAURAR LA CONFIANZA PERDIDA"

El gobierno viene intentando reformar al país y por eso apenas ganó las elecciones de octubre pasado proclamó una suerte de "estado de reformas permanente". 

En momentos de incertidumbre es necesario tener la cabeza fría para poder imprimir la dirección que permita superar la situación.

El gobierno viene intentando reformar al país y por eso apenas ganó las elecciones de octubre pasado proclamó una suerte de "estado de reformas permanente". 

Muchas de esas reformas son correctamente planteadas. Pongo dos ejemplos, quizás menores, pero útiles para comprobar que están bien pensadas y enderezadas a mejorar la vida de la gente: ampliar el horario de los Tribunales y reducir los días de feria (hoy 45 al año); y desburocratizar al Estado para que la gente no sea torturada por los trámites de cada día. Otro caso es el de tratar de crear empleo - más trabajo - mediante cambios en convenios laborales. En la hidrovia Parana-Paraguay hoy el 98% de las barcazas que transportan soja y otros productos es de bandera paraguaya. Son más de mil barcazas. La Argentina tiene seis barcazas con nuestra bandera. Por qué esa monumental diferencia? Porque los paraguayos exigen seis tripulantes y nosotros catorce. Los costos de ellos atraen a los inversores y transportistas. Nuestros costos, en contraste, los ahuyentan. Así se pierde trabajo acá. Y trabajo es precisamente lo que necesitamos crear si queremos vivir con dignidad y progreso social.

El gobierno también ha cometido algunos errores que determinaron la caída de la confianza. Uno de ellos es que no se muestra ni ejemplar ni austero. Hay ministros que dicen que mantienen sus bienes afuera del país porque no están dadas ni la confianza ni la seguridad para repatriarlos. La señal que dan es deplorable. Además, el gobierno parece experto en ganar elecciones, pero improvisado y neófito a la hora de gobernar. Sabe ganar electoralmente, pero no gestionar exitosamente. Por otro lado, ha hablado de reelecciones antes de tiempo, lanzando así prematuramente la campaña. Ya tenemos experiencia que en medio de una campaña, la sensatez y la razonabilidad se ausentan y aparecen las promesas fáciles, muchas de ellas literalmente demagógicas. Eso dificulta la gestión aún más.

En ese clima no era imprevisible la corrida cambiaria de estos días. La suba de las tasas de la Reserva Federal de EEUU  es una aspiradora de capitales que están por el mundo. A Trump le va mal con la prensa, pero su gestión económica proteccionista y alentadora del capital es buena para su país. A esta aspiradora norteamericana se sumó que acá se puso un tributo a la renta financiera de los no residentes. Y adicionalmente, la incertidumbre sobre si el gobierno es realmente apto para combatir la inflación y bajar el déficit fiscal, generaron la corrida.

Siempre hemos criticado una gestión financiera que descansa en los capitales golondrina que se colocan en pesos para hacer diferencia y luego vuelven a dólares para irse. Eso es lo que pasó esta semana. No se observó como otras veces colas de empleados y profesionales intentando comprar dólares para atesorarlos. Seguramente porque no sobran los pesos en los bolsillos. Lo que hubo es un cambio de posición de capitales foráneos financieros. Como confesó la revista Forbes, "es hora de salir de la Argentina". Lo que no expresó la revista que era la hora para llevarse en dólares la enorme ganancia obtenida por las altas de intereses en pesos.

Como se soluciona esto? Restaurando la confianza y ampliando la base política del gobierno. Reducir la inflación y el déficit exige un Acuerdo de Estado con sectores diversos, más allá de la coalición del gobierno. Es decir, se requiere de un comando político firme, claro , confiable.

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